Dejé de roncar.
No sé yo si por pena
o convicción,
si para no despertarte o
para que no me echaras
–ojeras profundas–
de tu cama sin razón.
si para no despertarte o
para que no me echaras
–ojeras profundas–
de tu cama sin razón.
Dejé de roncar.
Y será la almohada o
un efecto del somier,
serán los calores o
la ausencia de soledad,
será que sueño en lugar de descansar,
¡qué sé yo!
lo cierto, vida mía,
es que he dejado de roncar.
un efecto del somier,
serán los calores o
la ausencia de soledad,
será que sueño en lugar de descansar,
¡qué sé yo!
lo cierto, vida mía,
es que he dejado de roncar.
