Ni rastro del otoño,
dijo la del clima,
más sol, playa y
pantalones cortos,
ni viento ni
corriente ni una extraviada gota
que descongestione el
cielo sobre Barcelona.
Habrá que bailar la
danza de la lluvia
bombardear las nubes,
rezar el rosario
inventar otro
pretexto para el agua
que se me encharca en
los ojos
y para abrazarme
al cobijo seguro
del abrigo
azul.

0 comentarios:
Publicar un comentario